Archive for febrero, 2009

BEATRIZ IRABURU Y EL CÁNCER DE MAMA

Mañana 12 de febrero la periodista Beatriz Iraburu presenta su libro Cáncer de mama: claves y relatos en el que mezcla datos objetivos de esta enfermedad con testimonios de diez mujeres que han pasado por ella.

El acto tendrá lugar en en el café del Teatro Principal  de Zaragoza (calle del Coso 57) a las 19:30. La escritora estará acompañada por el Dr. Antonio Antón, jefe del Servicio de Oncología Médica del H. Miguel Servet.

En la redacción de esta obra ha participado la bióloga Esther Mahillo, especialista en el tema, que se ha encargado de la supervisión de la parte científica del libro.

El libro pretende ayudar a las mujeres que de la noche a la mañana se ven enfrentadas a una crisis semejante y también a quienes están a su alrededor. “Esa es al menos la pretensión de este trabajo, que me ha llevado cuatro años enteros, primero recogiendo información y luego “digiriéndola”, para poder contar las cosas en un lenguaje accesible”.

Comments (1) »

CONTRA LA MUTILACIÓN GENITAL FEMENINA

Hoy 6 de febrero se conmemora el Día Mundial contra la Mutilación genital femenina, una lacra que sufren millones de niñas desde hace siglos y que todavía hoy está lejos de ser erradicada.

 

No se trata de una práctica ligada a la religión musulmana como much@s se atreven a afirmar, utilizando este argumento con fines racistas y xenófobos. Su origen es mucho más complejo e incierto.

La ablación, como se conoce comúnmente la mutilación genital femenina, parte de un ritual de iniciación a la edad adulta practicada indistintamente por musulmanes, cristianos, y animistas de ciertos países de África y de Oriente Medio.

Realizan dicha intervención parteras o curanderas del lugar, sirviéndose de herramientas no muy ortodoxas, como cristales, cuchillos oxidados o cuchillas viejas de afeitar y sin ningún tipo de anestesia ni calmantes para el dolor. Muchas niñas mueren desangradas o víctimas de infecciones durante las semanas posteriores a la intervención, y las que logran sobrevivir, padecen infecciones de orina constantes, dolores de por vida, dificultades en el parto, incluso la muerte del bebé, formación de cicatrices fibrosas y, por supuesto, falta de relaciones sexuales satisfactorias.

 

Existen varios tipos de ablación. La más agresiva es la denominada “infibulación o circuncisión faraónica“. El procedimiento consiste en la extirpación del clítoris, de los labios menores y mayores. A continuación se cose lo que queda y se deja exclusivamente un pequeño orificio para orinar y para la menstruación.

 

Aunque algunos países han modificado sus leyes y han declarado ilegal esta práctica, se siguen realizando intervenciones de manera clandestina. No es tarea fácil acabar con una tradición tan arraigada, pues son muchas y muy variadas las razones en las que se justifican las personas que apoyan esta práctica.

 

Por un lado, existen razones de limpieza y de higiene. En algunas sociedades las mujeres que no han sido mutiladas no pueden acarrear agua o preparar la comida porque no son puras. Se considera que los genitales femeninos son “feos” y “sucios”, y por ello es necesaria su extirpación. Incluso hay tribus donde existe la creencia de que si el clítoris no se elimina crece como el órgano sexual masculino, o que si llega a tocar el pene del hombre, éste morirá.

 

Existen también razones de salud: algunos pueblos piensan que la mujer infibulada es más fuerte contra las enfermedades y puede dar mejor a luz. Incluso hay lugares donde se cree que la que no pasa por esta experiencia no puede tener hijos.

 

Aunque las razones fundamentales son evidentes: privar a la mujer del placer sexual, someterla al marido y reducir la posibilidad de que mantenga relaciones extramatrimoniales. Argumentos misóginos que demuestran el miedo y la inseguridad que sienten los hombres. Si la mujer carece de deseo sexual, se reducen las posibilidades de que busque el sexo fuera del matrimonio, con lo cual el honor de la familia está a salvo. En muchos casos, se considera que sólo el hombre debe sentir el placer sexual, por lo que aquellas mujeres que no han sido circuncidadas lo tienen muy difícil para contraer matrimonio.

 

Cuando se presenta un caso de tal calibre en nuestro país, debemos hacernos una pregunta fundamental: ¿Es legítimo respetar una costumbre cultural aun cuando atenta contra los derechos humanos?

Los primeros casos aparecidos en Europa dejaron perplejos a los pediatras y ginecólogos, que no sabían muy bien cómo actuar: si denunciarlo a las autoridades o mostrarse tolerantes ante una tradición cultural diferente a la nuestra.

En la actualidad ese dilema ya no es posible.

 

Muchas organizaciones trabajan duro para erradicar esta práctica. Porque el problema no radica únicamente en la intervención es sí misma, sino en las razones en las que se basan las personas que la defienden. Por mucha información que se les dé a las familias, es extremadamente complicado acabar con unas creencias y tradiciones tan arraigadas. Aunque bien es cierto que lo último que debe hacerse es tirar la toalla.

Por eso hay que apoyar al máximo a todas las organizaciones que luchan cada día para que millones de mujeres recuperen la autoestima y no vuelvan a avergonzarse de su cuerpo, ni de sus sensaciones y deseos.

 

Para que, al fin, puedan sentirse orgullosas de haber nacido mujer.

Comments (4) »

¿EJEMPLOS A SEGUIR O A EVITAR?

Hace unas semanas la ministra francesa de Justicia, Rachida Dati, fue noticia por haber retomado su actividad laboral sólo cinco días después de haber dado a luz a su hija. Meses antes, la ministra de Defensa española, Carme Chacón, disfrutó de seis semanas de baja obligadas por la Ley y cedió las diez restantes a su marido.

 

Es increíble que en un momento como éste, en el que las mujeres estamos reivindicando más ayudas y leyes que favorezcan la compatibilidad de la vida laboral y familiar, es incomprensible que precisamente las féminas que ocupan cargos tan importantes en los diferentes gobiernos no prediquen con el ejemplo.

¿Qué habría ocurrido si Dati se hubiese acogido a las 16 semanas de baja maternal fijadas en el país galo? ¿La habrían destituido de su puesto?, ¿Le habrían criticado por descuidar sus obligaciones como ministra? Ahora que Bruselas quiere ampliar a 18 semanas el permiso por maternidad es una contradicción que estas mujeres que son un modelo de referencia en muchos aspectos para el resto de las ciudadanas, rechacen un derecho tan importante como este.

Desde luego, el asunto no ha dejado indiferente a nadie: según un sondeo de IFOP para el Journal du Dimanche, el 56% de los encuestados consideran a Dati una madre desnaturalizada, mientras que el 44% la consideran una víctima más del sistema.

 

Está claro que cada una con su vida puede hacer lo que quiera, pero en mi opinión no son un buen ejemplo a seguir. Tenemos que luchar para que el hecho de tener un hijo no sea un obstáculo para nuestra trayectoria laboral. Si seguimos así, muchas mujeres optarán por no tener hijos o por consagrarse a su vida familiar en detrimento de la profesional, es decir, como hasta ahora.

Leave a comment »