Archive for octubre, 2009

Si yo tuviera una escoba, cuánta hipocresía barrería.

               Esta mañana, mientras leía un diario aragonés, me he topado con esta sorprendente noticia: “Unos 30 buses irán a Madrid a “defender la vida””. A simple vista, el titular no tiene nada de extraño, pues una servidora también defiende la vida a capa y espada, pero siempre que hablemos de una vida digna e independiente, y que sólo dependa de la persona que la vive. Evidentemente la noticia continúa diciendo que 30 autobuses saldrán desde Aragón, dirección Madrid, con el único fin de exigir la retirada del anteproyecto de la nueva ley del aborto.

                En este punto, la cosa se torna rancia. ¿Y por qué? Por la sencilla razón de que incomprensiblemente se está llevando este asunto al debate original, ese que se mantuvo antes de que, por fin, se aprobara la ley de 1985 que todavía hoy sigue en vigor. Desde entonces, para l@s que no lo sepan, han pasado veinticuatro años, durante los cuales se han sucedido gobiernos de izquierdas y de derechas, y ninguna asociación pro-vida ha hecho ni la mínima mención a la susodicha ley. A lo largo de este periodo, miles de mujeres se han sometido a la interrupción voluntaria de sus embarazos, algunas de las cuales figurarán entre las asistentes a este acto, no os quepa la menor duda.

               Entonces, ¿por qué ahora luchan contra un proyecto que lo único que va a hacer es dejar las cosas claras de una vez por todas en detrimento de la hipocresía que emana la actual ley del aborto? Existen tres puntos que hay que tener claros:

  1. En la actualidad, sólo se puede abortar en tres supuestos (violación, malformación del feto, o si supone un peligro físico o psíquico para la madre). La gran mayoría de las mujeres que se han sometido a dicha intervención, lo han logrado gracias a informes que alegaban daños psicológicos para la madre. Algo que no siempre era evidente. La actual ley va a permitir a las mujeres poner fin a su embarazo libremente hasta la semana 14 sin necesidad de someterse a ningún análisis psicológico. Pues no es lógico que nuestro destino esté en manos de la decisión personal de un psicólogo.

  2. Por otro lado, el aborto es considerado, hoy, un delito, por lo que la ley no ampara a estas mujeres ni a los médicos que practican esta intervención. Esto ha conllevado a que muchas mujeres hayan salido al extranjero para poder poner fin a su embarazo.

  3. Por último, esta ley va a unificar criterios para todo el Estado. Pues en ciertas comunidades, como en Andalucía, es posible abortar sin muchos problemas y además de manera gratuita, mientras que en otras, como Navarra, ningún hospital permite la práctica de esta intervención, amparándose en la objeción de conciencia.

                No pretendo con este artículo defender a pies juntillas esta nueva ley, pues en mi opinión se queda corta en algunos puntos, pero si es cierto que me crispa que en pleno siglo XXI sigamos a la cola de Europa en aspectos tan fundamentales como es el derecho a que las mujeres podamos decidir sobre nuestra salud reproductiva y nuestra maternidad.

                 Sigo sin entender cómo hay gente que se siente con la capacidad moral de decidir sobre los destinos de otras personas. Más les valdría preocuparse por ellos mismos y dejarnos a los demás en paz.

               Y, por otro lado, si opinan que las niñas de 16 años van a abortar sin decírselo a los padres, ese ya no es un problema de la ley, sino de la educación que los progenitores proporcionan a sus hijos y la confianza que les aportan. Pero está claro que si una niña o mujer (depende del prisma con el que se mire) de 16 años está capacitada por ley para mantener relaciones sexuales sin el consentimiento de los padres, también puede decidir libremente sobre su futuro.

 

Cuánt@s “mal follad@s” hay en este mundo. A ver si esta gente aprende a no meterse en la vida de los demás y a solucionar antes sus problemas morales, que al parecer son muchos.

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